Encrucijadas: Segunda Mirada

Encrucijadas: Segunda Mirada

En 1996 , en colaboración con la Galería Sin Fronteras (Austin, Texas, EU), publiqué un portfolio de paisajes, Encrucijadas. Con el tema de la devastación del medio ambiente en los estados de Veracruz y Puebla, representó los cambios ecológicos que había visto desde mi primero contacto con la entidad en 1981 hasta la fecha de publicación.

La carpeta, impreso en heliograbado y impresiones de paladio, técnica que me ha obsesionado desde que descubrí la carpeta de Strand sobre México cuando era un joven estudiante en Beaumont Newhall en Nuevo México, allá por finales de los setenta.

He continuado mis estudios y mis búsquedas, pero creo que mi madurez como artista plástico gira alrededor de los encuentros y desencuentros de los procesos alternativos en una era digital, de mi relación con mi país adoptivo, México, su paisaje y su gente, y de una intensa enseñanza tallerista en todo el país, lo que me ha permitido no sólo afinar mi poética, sino experimentar, innovar y conocer. Como comento el reconocido crítico Lee Fontanella a propósito de Encrucijadas: ‘’Las imágenes de la carpeta Encrucijadas, nos presentan inquietudes socio-políticas, ecológicas, morales y a veces religiosas (…)’’

Encrucijadas: Segunda mirada, es una carpeta que reúne entonces, mis logros y mis compromisos, mis pasiones y mi suerte que quedó sellada cuando en busca de lo alternativo llegué a Xalapa a principios de los ochenta. Los resultados de estas imágenes incluyen una revisita a los sitios donde he trabajado desde 1981. Habla de cambios, de la observación de la secuela de efectos ambientales de las actividades que habían sido documentada entonces.

Las técnicas en las cuales están impresas, presenta a la vez, una disyunción entre forma de presentación (heliograbado) y el contenido de las imágenes, pues plantea el contraste entre la nostalgia que el formato de presentación conlleva y los resultados de una expansión industrial y consumista. Con esta intención en Encrucijadas: Segunda Mirada profundicé la veta estética de lo que comencé intuitivamente hace ya veintitantos años.